Aquella noche volví a soñar con ella. Su rostro parecía haber sido tallado con las mejores piedras preciosas, sus ojos con el color azul de un zafiro y su cabello rubio como el oro. La luz del Sol la iluminaba y desde la distancia se parecia observar a un hermoso angel.
Llevaba varios dias con el ismo sueño, viendo como ella me miraba sin decir una sola palabra. Al cabo de los dias, esos sueños se habian ido intesificando, y con ello empece a oir su voz, pero siempre eran las mismas palabras, " ya queda menos, pronto volveremos a vernos y tus dudas podran obtener al fin respuestas".
Suena el despertador y con ello un nuevo dia de instituto
-Buenos dias Kayla. ¿Has dormido bien?-me preguntó mi madre.
-Podría haber sido peor-sonreí-pero no tengo ganas de ir al instituto.
-Venga que ya es viernes, ya descansaras este fin de semana.
Asentí aunque tenía claro que no descansaría hasta que mis sueños acabasen. No sabia quien era esa mujer pero estaba claro que ella me conocia muy bien y sabia cosas que yo aun desconozco.
Hay, que manía con dejar los capítulos por partes, tanta intriga no es buena ;)
ResponderEliminar¡Me gusta, quiero mas!
Te sigo ;)
perdonad a todos los que me leeis y pasais por mi blog pero tengo el ordenador medio roto y no me aguanta mucho rato encendio por eso ire escribiendo poco a poco
ResponderEliminargracias por vuestra paciencia